Monday, September 18, 2006

Desde luego, ser genuino implica estar desnudo o incluso estar completamente cubierto por indumentaria china e incluso así ser genuino.

Los niños hicieron máscaras, algunos para adornar el rostro y otras para hacer de ella escudo. Me asombra como para ellos siempre fue un juguete, aunque a veces siento que José prefiere usarla en la semana y guardar las sonrisas para los sábados. Me preocupa que no sonría el resto de los días, que no se atreva a soñar y que no pinte, también que no le agrade la escuela o que quizás nunca se haya acercado a ella, porque quizás piense que esa clase de futuro es para otros niños. No requiere la fuerza aquello que la naturaleza misma está haciendo perfectamente. Pero no deja de preocuparme que su perspicacia lo lleve a otros caminos, aunque sepa más de la vida que yo, siempre serán los 10 años de un niño.

Siempre me ha encantado Christopher, porque es un niño en todos sus sentidos, la inocencia se le desborda en la sonrisa, y hasta en los piojos que osa llamar caspa. Es excelente narrador, disfruto preguntarle de sus días y escuchar de él con naturalidad como sonríe con la más absoluta sencillez contándome que fue a comer pollo, y que él se comió una piecita y que su hermana otra. Después sonríe, y me alegra saber que es un niño feliz en el medio de su descuido.

Lo cierto es que pintaron sus máscaras. Y yo sigo preocupada, me preocupa que yo esté sacando más provecho de esto que ellos mismos. Entonces así, no habría camino.

2 comments:

  1. preocuparse de lo que esta fuera de nuestras manos nos lleva a coartarnos de lo que esta en ellas, por ejemplo deisfrutar esas sonrisas.

    te seguire visitando me gusta tu blog

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