Saturday, April 15, 2017

Este jardín y sus mariposas

Una flor amarilla
Me arde el pecho.
Sonrío
           tocando tus labios
que son blandos como los míos,
un puente a parajes olvidados
un receso.
Y quiero juntarte
 con los ojos
 con las manos
Arrollarte en cada suspiro,
                                           en cada mueca alegre e involuntaria.
Arropar el deseo con incandescencia, trepar tu cuello,
perforar tus ojos…
                             que parecen míos.

(Silencio. Yo respondo)

Enmudecerme al borde de tus parpados,
resbalarme en tu lengua, 
así...
        cliché.
Perpetuar el sobresalto
y  recuperarme cuando pase el aguacero.

¿Te he dicho que hay periplos en tu garganta?
Ungida
Paciente y funesta.
Parece un precipicio de cosas
que no me atrevo a nombrar.
Que no me recupere,
                                 dices.
No me guardo
ni se guardan
                     en el vendaval
este jardín y sus mariposas.

Friday, April 14, 2017

Extravío

Caracas, en la vía
Persiste el extravío de estos labios.
Mi búsqueda infecunda tiene afiladas roturas.
Esquivo el filo, miro este pasillo
Vidrios rotos, muchos, se cuadran al acecho
No te nombro
y en otras aguas, menos caudalosas
tu sombra aparece pero no nubla
¿A quién busco? ¿En qué me convierto?
En un mensaje titilante de madrugada, en una excusa, una concesión que caduca en este país emancipado. 

Thursday, April 13, 2017

Tendrá que ser así

Caracas, vista hacia La Previsora

Sinuosos tiempos, estaciones, caminos que nos tocan,
propicios para el heroísmo más completo
o para guardarnos como cautelosos erizos.
Tempranamente fuimos aventados
al margen de las cosas más simples y necesarias,
clavados con alambradas alrededor de nuestra sangre
y candados en la boca para oscurecernos.

No tenía remedio
la vida atada a lo melancólico.

Terribles días.

Pero recoge las páginas
donde los enamorados escriben cortando con navajas,
revisa los libros,
busca en las grandes piedras talladas y en los manuscritos del mar,
desde Gutenberg hasta las dos declaraciones de La Habana
busca, acumula, reúne, clasifica,
sal a la calle con balanza y metro, pesa y mide
blanco y negro, amor y olvido, agua y fuego,
filo geográfico y campana celeste.

Al final todo más claro.
Bañamos nuestra cabalgadura sólo una vez en aguas del mismo río.
Camina a paso de monte y hasta amigo del viento
que llevará los pesares al sitio de tu arrebato.
Que los solitarios no te enfaden, pero resuélvete en multitud.
Habla lo necesario con la gente sencilla
y a su lado vive con ardor.

A los soberbios embóscalos, tírales por mampuesto.

Sin nada tienes llénate de coraje y pelea hasta el final.

No te amargues.

Agarra a la amargura por los cuernos y rómpele la nuca
y si la muerte te señala, sigue cantando
y en el primer bar que te encuentres pide un trago de viejo ron
y bébete la mirada de la novia y bébete su risa
y la proximidad de su cadencia y el saludo de su cabellera.

Bébete la vida.

No hay que dejar que el camello de la tristeza
pase por el ojo de nuestros corazones.

Victor Valera Mora

Saturday, March 18, 2017

Al partir


Sobre esos preludios

El agua cae  por una tubería rota y simula una llovizna. Golpea en el suelo de una azotea, y el sonido retumba entre estos cuatro edificios. Toda la noche creí que llovía, que apenas era una llovizna de esta despedida de octubre. Buscaba una simbología para cerrar ciclos, no me son fáciles pero una vez que he puesto el punto no hay giro que valga.
Era, hasta hace poco, motivo para sentirme orgullosa.
Mas pasan los días y no termino de afinar este ciclo. Lo que podría ser, las coincidencias que he repasado una y otra vez sobre este ciclo me entusiasman y me agotan.
No me arrepiento de nada. Lo he dicho cantidad de veces, no sé si para persuadirme de que más vale el riesgo que la duda. Pero hoy, en esta noche ficticia de lluvia, hubiese preferido otro riesgo. No es poca cosa.

Tuesday, February 28, 2017

Un mes

Llueve. No sé si es propio de los finales de febrero, pero llueve y me parece extraño. He estado leyendo desordenadamente, como siempre y he logrado terminar una historia entrañable. C y yo hemos tomado un libro para atraer el sueño. Pienso en este comienzo de marzo: sus oportunidades y el hilo narrativo que no encuentro.

Son menos los miedos a los que me enfrento que hace un año cuando hice este mismo viaje, con otros propósitos,  y pensé que quizá este era el lugar adecuado para despejarme. Aquí estoy, un año después, caminando por las mismas calles donde me atreví - en esta última serie de atrevimientos que me permito- a encontrarme con otros y despojar mis dudas en otros encantos.

En este brevario me he enfocado en un proyecto, una idea y la visualización de algunos roles. He comenzado a disfrutar la cocina con los dos sartenes, una olla, la incertidumbre sobre la llegada del agua y la compañía de una estación de radio. Mezclo ají, cebolla y ajo, y esos olores me trasladan a un pasaje de la cocina que busco,  mi propia sazón y eso es, como diría M, alegórico.

Me exploro de distintas maneras. No me privo. Lloro menos y parezco más relajada con lo que se espera y en el fondo, aunque no tengo todo lo que quisiera, me siento en el ritmo correcto, aún con sus histerias mensuales y los ahora, cada vez más breves, temores de perder. He comenzado yoga, otro libro cuyo título – oh, sorpresa – es sobre el amor, y también sobre la manera de relacionarnos con otros.

Las materias pendientes son muchas, pero este es el saldo de un mes que parecen muchos. Hace unos 28 días apenas podía dormir. Me paré tantas veces a contemplarte mientras dormías, pensando que quizá aquella manera de verte podría transformarse, ahora sí, en este lapso. Entonces pensaba que era una especie de despedida, en muchos sentidos, en todas sus formas, y ojalá de una etapa que no deja de llamarse nostalgia.

No lo sé. Aún no sé qué es esta lluvia en este preludio de marzo. 

Monday, November 28, 2016

Después de la lluvia

Vamos a apagarnos hasta que se vuelva infinito
Hasta que la lluvia halle su lugar y nos remueva los escombros
Vamos a apagarnos hasta que se muera tu encanto
Antes que caiga el puente y te robe la herencia
Antes que de tanto escándalo me transforme en el silencio después de la lluvia.
Abril, 2016.

Saturday, November 05, 2016

Sobre el olvido


Dice Alberto Salcedo Ramos:

"Quien presume de haber olvidado a alguien, no ha olvidado. Olvidar es lo contrario: desterrar sin darse cuenta. El olvido es incompatible con el alarde". 

Friday, May 20, 2016

En un suspiro

Estamos en una cuenta regresiva que aspiro sea fecunda. Cada milímetro de esta distancia es un esfuerzo, y en ella pongo toneladas de palabrería para no decir lo evidente.  Y en esa distancia procuro dormir, mecerme en un cojín de recuerdos, congelar cada memoria y quedarme allí hasta que despierte… hasta que despertemos. 
No hay fecha para despertar y el tiempo transcurre espeso en esta sequía de abril. Me desespera cada día sin la aprehensión de tus brazos largos, sin tu sonrisa serena y tus ojos pequeños y redondos. 
En este lapso también procuro encontrarme sin ti. Prescindir de tus dedos y ahogarme en ese caudal de dudas que te hacen silente. Estoy en una cuenta represiva que simula una marcha al infinito, y tu nombre es un auxilio de cosas buenas: como que me tienes y te hundes en mí en un suspiro.  

Tuesday, November 17, 2015

Y conté el sueño en voz baja

Lo había soñado unos meses atrás. Amanecía. La madrugada era pegajosa,  fría y nos separaba una mesa de plástico barata blanca. Estábamos cansados, en la intemperie y en el fondo sonaba apenas una cortina musical a la que ya casi nadie prestaba atención.  
Hacía unas horas que lo que aparentábamos había muerto y solo quedaban restos en la sinceridad de la madrugada. Era una fiesta acabada que nadie se atrevía a terminar.
No estábamos juntos siquiera. Pensábamos, incluso, en otras personas, en el mar de dudas que nos asaltaban una década después o un período suficientemente largo como para que decenas de historias nos hubiesen arrastrado, como para haber hecho familia en ese huracán, pero allí estábamos. Coincidentes, como antes, agotados en la madrugada de una parranda que todos se negaban a terminar.
La conversación era infructuosa y cada detalle de ella parecía a esas alturas irrelevante. Nos separaba esa mesa blanca, un kilo de prejuicios y un silencio espeso, pesado como una toalla mojada y confuso en ese rápido recuento de episodios que siempre callamos.  Entonces nos alzamos levemente, con la parsimonia de un descubrimiento incipiente, colocamos los codos en la mesa y nos inclinamos hasta completarnos en un beso.
Era un reencuentro tardío que sonaba a por fin, a una vida de espera, a un puerto seguro, a final de camino, a revelación en la constancia y en lo sucesivo, también, a un coro de Handel. Todo lo que había sido hasta entonces parecía nublado, como si este episodio breve se llamara felicidad.

Entonces desperté. Escribí par de mensajes y conté el sueño en voz baja


La voluble tempestad de los corazones tórridos


Pedro Enrique Rodríguez en El silencioso vuelo de los peces.  
"Ver volar flores, flores de papel, diminutos confetis de colores. Confundir entre ellas los resultados más inquietantes de los exámenes de laboratorio. Las sentencias de divorcio. Las citaciones. Las facturas. No era una mala idea, después de todo. De pronto, algún impulso podría hacer sentir las ganas de dejarse caer.  Caer sobre flores plásticas una y otra vez. Con los brazos abiertos".
La voluble tempestad de los corazones tórridos


Sunday, November 15, 2015

Y cuando vea que vienen las sombras...

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Nombrar

Estoy repleta de ti
somos cóncavos.
Nos enlazamos enseguida, 
el mismo llanto
la absurda claridad de unos días
se ahoga en tu cuello.
Detesto las palabras cuando me toca
nombrar… nombrarte, 
definirte
no quiero nombres.  
Tengo al Caroní en el horizonte
y a ti en la espalda
Me siento repleta. 

Tuesday, October 13, 2015

Pasa

*
Pasa todo en este rincón cuando no estás. Se confunden los tiempos, se pierden las rutas y todo naufraga buscando cada extremo de tus labios en el ensanchado de tu sonrisa inmensa, esa que a veces es como un río en su cauce, y otra, un camino sin retorno. 
*

Thursday, July 16, 2015

En cada línea

No contemplo otra costa sin tu aliento. Me estoy perdiendo en los perfiles de tu barba, en la complicidad de tus manos, en cada murmullo a la orilla de mis cabellos. Eres un desatino de la tercera década, un compendio de temblores, el llanto puertas adentro después de la explosión. Te estoy diciendo que se me está yendo la fuerza, que no hay sutilidad en cada palpito y que en el borde de tus dedos, que simulan un precipicio, me contengo para no claudicar. 

Estoy perdiendo mi nombre entre cada línea. Completo esta frase en cada inciso. No hay respiro. Pienso en la punta de tu nariz, en los centímetros que la separan de estos hombros y nada vale. Me desgarra.  No sé expresarme de otro modo. ¿Tú puedes?

Diciembre 2013

Esa sensación de que todo pasa


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                                                                                                                                 Marguerite Duras.

Friday, July 03, 2015

Tengo ganas

Tengo ganas de escribirte a páginas enteras. Congelar mis pupilas mientras te contemplo, en la distancia, todas tus maneras de parecer. Es un ruido, una chicharra tormentosa, cualquier cosa menos silencio y yo celebro este escándalo con cortina de Bunbury. No quiero callarme. Mi lengua es todo menos esta quietud de la última década. Deseo moverme, escandalizar mis razones, objetar cada paso. No quiero otra cosa que lanzarme a este grito. Esto es una premonición, la cola del ciclo, la desgracia con ventanas. Cualquier cosa. De verdad. Menos este blanco que no pretendo. Pido rayar cada página, tensar esta cuerda.  

Thursday, January 01, 2015

Día 1


No he hecho mis resoluciones de fin de año y quizá no las tenga a tiempo, pero he decidido retomar este espacio como un ejercicio contra el olvido.

 Hoy fui a ver Fuera del Aire, un documental sobre los últimos días del programa de Luis Chataing en Televen que, como es costumbre en la última década en Venezuela, salió de la pantalla por incomodar al poder como otros tantos espacios censurados en los medios de comunicación venezolanos. 

Resultó ser un buen ejercicio para dejar constancia de lo que vamos viviendo. Así que aquí vuelvo otra vez, contra la inercia, como un reto a la memoria, como cada tanto pero esta vez y como pocas veces, con otra voz.

¡Allá vamos!  


Friday, September 19, 2014

Con mi silencio

Te quiero
Como el ocaso abraza al atardecer
Como el rumor de la brisa a las hojas al caer
Como este puñado de palabras simples... al pronunciarse.
Te quiero silente y taciturno
Como extraña el papel a la tinta
Como acampan las ideas
En esta sala de redacción
Te quiero inagotable
Como la ansiedad del diálogo perdido
Como el capricho convulso
Como el país anhela el reencuentro
Como yo deseo tu ruido
Te quiero de tantas veces
Cómplice y pícaro
No dejes que de tanto en tanto
Te apague con mi silencio.
Febrero, 2014

Saturday, April 12, 2014

Pertenezco

Pertenezco al pasado sombrío de un recuerdo, a la colaboración de una vida nueva, a la fotografía de una puerta que nunca abrió, al futuro que no quise, a los tantos deseos escritos en páginas que no coincidieron.

Me asombran los cuatro meses y su lejanía, la baldosa, la vista, el ventanal. No sé expresarme de otro modo... me aturde la incertidumbre de un comienzo, la facilidad con la que he desechado memorias y el absurdo regreso virtual con que apareces porque te conozco.

Saturday, March 29, 2014

Atrás


En un ensayo de atardeceres, 
           sospecho no hay vuelta atrás.

Sunday, January 26, 2014

-

Busco una voz con la cual regresar y me resulta inútil. Ensayo las palabras para reinsertarme de nuevo en este cataclismo de palabras cruzadas y tono frío… no me resulta sencillo. Quisiera que fuese un pabilo suelto rodando, la cola de un papagayo dando curso a este simposio de palabras muertas pero no me encuentro.
Tengo en mi mesa un par de libros sin leer, una caja de ventanas al pasado y decenas de atajos sin conexión. Te nombro y mi voz no resuena en este cuarto repleto. ¿Qué te has hecho? Son muchos nombres en este inciso de reordenamiento, demasiadas conjeturas para este arado de mociones sueltas.
Ahora me cuesta cada trozo que sale de mí, cada deseo sin fin. Yo me ocupo de leer entrelíneas cada fragmento de este suplicio, un ensayo tentativo para el regreso, o unos cuantos versos sin destinatario.
Me cuesta más hallarte en el silencio y en los lunes sin comienzos. Estoy detenida en el momento preciso para avanzar.

¿Acaso no hay inercia en este acto?
¿Por qué me pesa tanto soñar?


No puedo más. 

Saturday, December 21, 2013

Nuestra casa




Tenemos una casa de tela en el que los besos flotan como burbujas de jabón
Este techo Ama de Casa dices que es mío y que los riachuelos de mi sexo los hiciste nacer tú.
Hay luciérnagas con cuevas en tus ojos
Prenden y se apagan con el ritmo del canto de los sapos.
Vendí tres hectáreas de mi panza a tus manos
Remodelamos tu espalda, pintamos mi cabello y se me antoja derrumbar las paredes de tu piel.
Tenemos una casa que es muy cursi ,que se deshace en el tornado de nuestras vueltas
Acariciamos el subibaja de la pelvis cuando cantan los canarios de tu lengua
Esta casa es una invasión de enredaderas, una temporada alta de verano
Una caja fuerte para las caricias de terciopelo
Un montón de barcos de papel hundiéndose en la tina
Y un buzón de abrazos que siempre tienen respuesta
Nuestra casa es nuestra y no lo sabes.

2006

Este jardín y sus mariposas

Me arde el pecho. Sonrío             tocando tus labios que son blandos como los míos, un puente a parajes olvidados un receso...