Saturday, April 12, 2014

Pertenezco

Pertenezco al pasado sombrío de un recuerdo, a la colaboración de una vida nueva, a la fotografía de una puerta que nunca abrió, al futuro que no quise, a los tantos deseos escritos en páginas que no coincidieron.

Me asombran los cuatro meses y su lejanía, la baldosa, la vista, el ventanal. No sé expresarme de otro modo... me aturde la incertidumbre de un comienzo, la facilidad con la que he desechado memorias y el absurdo regreso virtual con que apareces porque te conozco.

Saturday, March 29, 2014

Atrás


En un ensayo de atardeceres, 
           sospecho no hay vuelta atrás.

Sunday, January 26, 2014

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Busco una voz con la cual regresar y me resulta inútil. Ensayo las palabras para reinsertarme de nuevo en este cataclismo de palabras cruzadas y tono frío… no me resulta sencillo. Quisiera que fuese un pabilo suelto rodando, la cola de un papagayo dando curso a este simposio de palabras muertas pero no me encuentro.
Tengo en mi mesa un par de libros sin leer, una caja de ventanas al pasado y decenas de atajos sin conexión. Te nombro y mi voz no resuena en este cuarto repleto. ¿Qué te has hecho? Son muchos nombres en este inciso de reordenamiento, demasiadas conjeturas para este arado de mociones sueltas.
Ahora me cuesta cada trozo que sale de mí, cada deseo sin fin. Yo me ocupo de leer entrelíneas cada fragmento de este suplicio, un ensayo tentativo para el regreso, o unos cuantos versos sin destinatario.
Me cuesta más hallarte en el silencio y en los lunes sin comienzos. Estoy detenida en el momento preciso para avanzar.

¿Acaso no hay inercia en este acto?
¿Por qué me pesa tanto soñar?


No puedo más. 

Saturday, December 21, 2013

Nuestra casa




Tenemos una casa de tela en el que los besos flotan como burbujas de jabón
Este techo Ama de Casa dices que es mío y que los riachuelos de mi sexo los hiciste nacer tú.
Hay luciérnagas con cuevas en tus ojos
Prenden y se apagan con el ritmo del canto de los sapos.
Vendí tres hectáreas de mi panza a tus manos
Remodelamos tu espalda, pintamos mi cabello y se me antoja derrumbar las paredes de tu piel.
Tenemos una casa que es muy cursi ,que se deshace en el tornado de nuestras vueltas
Acariciamos el subibaja de la pelvis cuando cantan los canarios de tu lengua
Esta casa es una invasión de enredaderas, una temporada alta de verano
Una caja fuerte para las caricias de terciopelo
Un montón de barcos de papel hundiéndose en la tina
Y un buzón de abrazos que siempre tienen respuesta
Nuestra casa es nuestra y no lo sabes.

2006

Wednesday, February 27, 2013

Adiós, Negrita




La negrita

Qué pena no haberme despedido.

La deuda con el silencio me hizo abandonar estas ondas porque me era más fácil, hasta que tú partida me hizo recordar lo veloz que me han pasado los años sin hacer cuenta de ella, que no he perdido el tono en esta página por decenas de noticias sino por mí terquedad.

Ahora que ha pasado cierto tiempo, que te has ido sin vacilaciones, pienso que te mereces una despedida y que ese adiós representa un regreso para un capítulo olvidado.


Saturday, May 19, 2012

Con todo este ruido...


No sabemos de los ruidos de nuestros cuerpos, del ruido ajeno en el piso de abajo, de la muchedumbre en el mercado, de los huesos partidos que ya no queremos recoger, de los versos añejados en la punta de la lengua, del ruido del cliché en los ojos enamorados.

Contengo tanto ruido y estoy tan llena de silencio.

Acaparo el espacio de esta ciudad entre ríos con un par de suspiros, hago ruido… el poco ruido que no necesito para vivir; ruido asesino de los cuartos repletos de soledad. No mata, no suena, es diáfana.

Recuerdo el  ruido de las camas vencidas. Necesito el susurro de la abuela diciendo te quiero, el ruido escandaloso de tus suelas saliendo de la habitación y, a veces, también necesito el silencio de la noche en el cuarto de atrás.

Cuando esta ciudad detesta sus voces nos manda a callar con los relámpagos fuera de temporada o con la sequía en la presa, con todo ese escándalo que no nos tragamos. Apenas el tragaluz distinto, el de estos ojos, el de esta mueca que se ancla en silencios ajenos para no pronunciar palabra.

Marzo 2008

Monday, September 12, 2011

Monday, April 11, 2011

La indignación de los Warao de Cambalache tiene raíces profundas



Artículo del Grupo Cambalache, al servicio de la comunidad Warao


Se expresa ahora por el entierro de los dos niños bajo la mata de mango al lado de su casa, porque nunca se ha llegado a este extremo de negación de un trato humano.

Sin embargo la indignación tiene raíces más profundas. Se sienten burlados, no sólo por un funcionario que cumple con su trabajo en la alcaldía, porque este actúa según lineamientos. Se sienten burlados por una cultura de engaño, que se impone por la forma de solventar un problema del momento como algo normal: la negación de una vida digna para los indígenas.

El silencio, después del entierro ilegal de los dos niños, es una muestra más de no tener una política para los indígenas. Parece que los indígenas en la ciudad no existen.

Ahora. Nadie obliga a tener una política sana frente a los indígenas. Solo los indígenas tendrán que seguir mostrando su dignidad como una lucha para conseguir un trato humano de nosotros, los no indígenas. La búsqueda es una abertura hacia una política de entendimiento.

Hasta ahora, con la nueva constitución, la existencia legal de los indígenas es aceptado, pero no sus derechos como pueblos originarios. Sus derechos forman parte de una constitución criolla, y son expresados en una cultura criolla. Llega al extremo, que tienen que organizarse como los criollos para obtener beneficios de alimentos, de implementos para la pesca, incluso tienen que hablar castellano. Su cultura no es expresada en una lengua escrita, pero son vistos como analfabetos y sometidos a cursos de castellano. O sea son sometidos a criterios criollos para poder convivir con los criollos. Hace poco un criollo tenia que firmar para la directiva de una asociación indígena de los WARAO de Cambalache para tener legalizada su organización, pero ninguno sabia leer, ni escribir. No sabe lo que dice el documento, ni tampoco conocen las normas que condicionan el funcionamiento de tal organización. Sencillamente era condición para obtener un motor de pesca ofrecido por un candidato, que después salió a ser gobernador.

Todas estas “condiciones” de convivencia son impuestas desde hace ya muchos siglos, y continúan siendo impuestos. Los indígenas nunca aciertan, porque no conocen estas condiciones. Y esto da rabia e indignación. Siempre se sienten burlados, porque su cultura, costumbres y normas de convivencias les son negadas y lleva a un trato muchas veces con desprecio. Tienen que dejar de ser indígena, y punto. Y no pueden.

Los WARAO de Cambalache se cansan de este juego y sobre todo les toca la peor parte del juego: vivir de la basura de los criollos.

Hace un par de meses algunos políticos de Puerto Ordaz reclamaban sobre el humo, que produce el basurero de la ciudad. Era según ellos “insoportable” y “un gran daño a la salud de la ciudadanía”. Nadie hablo de los indígenas Warao, que ya 20 años diariamente viven en este basurero buscando su sustento. Efectivamente esta situación del humo, contaminación y podredumbre en el ambiente, contamina y afecta la salud seriamente. Pero da indignación que políticos criollos a 5 kilómetros se preocupan de la salud de la ciudadanía por el humo y no dicen nada sobre estos indígenas. La existencia de los indígenas WARAO en la basura es negado en la practica y esto no suple un capitulo en la constitución.

Es un gran escándalo, que a los WARAO de Cambalache sólo les ofrecemos basura. Es inhumano e inmoral. La pregunta: ¿Por qué ellos tienen que vivir de la basura, vivir en ranchos improvisados sin ni un mínimo de higiene, mientras que nosotros vivimos en casas con protección contra sol y lluvia, etc. sigue siendo un cuestionamiento ético, a lo que nadie puede escapar, ni los políticos, ni los religiosos.

Aquí no vale ideología, ni política, ni religión. Es ética. Todo discurso queda en el aire como viento, mientras seguimos aceptando eso.

El Grupo Cambalache, que ya tiene más de 10 años en busca de mejores condiciones de vida y trato con la comunidad, apoya firmemente la protesta de la comunidad WARAO de Cambalache. Estamos tan indignados como ellos, compartimos su dolor diariamente y exigimos una abertura de diálogo que permita una convivencia humana con justicia social y no de imposición y rechazo. Nuestros hermanos quieren un trato de hermano: démoslo.

Friday, March 04, 2011

La reconciliación del movimiento sindical comienza ahora


La huelga de los ferromineros en Ciudad Piar pudo pasar desapercibida. Aquellos 16 días de agosto de 2009 no llamaron la atención de los medios nacionales siquiera un poco; para la mayoría de los trabajadores de las empresas básicas de Guayana, lo que ocurría en el municipio Angostura, sonaba lejano.
La noticia tomó cuerpo varios días después, cuando el Ministerio Público decidió actuar alentado por la directiva de Ferrominera Orinoco (FMO) contra el secretario general del Sindicato de Trabajadores de FMO, Rubén González, por los delitos de agavillamiento, instigación a delinquir, violación de la zona de seguridad y restricción a la libertad al trabajo.

Premeditado o no, la medida se produjo en el momento de mayor debilidad del movimiento sindical en Guayana. La propaganda oficialista a favor de un nuevo modelo de gestión y un supuesto novedoso esquema de relaciones laborales estaba calando en un grueso sector de los trabajadores, justo en el 2009.

De hecho, desde el propio brazo laboral del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) se auspiciaba un desprestigio de las luchas reivindicativas bajo la premisa del nacimiento de un Estado socialista que garantizaría igualdad y eliminaría la división en el trabajo.

La ofensiva oficialista más la dispersión sindical hicieron que el caso de Rubén González se mantuviera en casa.

Para la dirigencia sindical identificada con la causa de González era difícil, de hecho, no estaba preparada para enfrentar su detención con la fuerza necesaria. En gran parte, porque el descontento de los trabajadores en Ciudad Piar, a cientos de kilómetros de Ciudad Guayana, no logró despertar a sus pares de la zona industrial.

Por la libertad
Al movimiento sindical le costó convertir al líder ferrominero en un símbolo. En 17 meses su causa tuvo numerosos traspiés que superar: demasiados flancos que atender y el de la libertad sindical era y es, apenas uno de ellos.

La diligencia de Sunep-CVG -a través de su asesor Eleuterio “Tello” Benítez- traspasó las fronteras del país y se detuvo en la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra. El organismo tripartito pidió al Gobierno la liberación del secretario general y su indemnización por los daños causados; la noticia la publicó Correo del Caroní en la edición del 20 de noviembre de 2010.

El pronunciamiento le dio relevancia a la causa. Pero la consigna de la criminalización de la protesta, específicamente con el rostro de González, tomó fuerza en los últimos cuatro meses, cuando organizaciones de derechos humanos lograron colocar el tema en la agenda mediática internacional.

Y el trabajo de meses rindió frutos el 5 de febrero de 2010 en el marco de la movilización convocada por el recién creado Frente Autónomo Nacional por la Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato (Fadess). Por primera vez el nombre del dirigente retumbó por las calles de Caracas con una consigna clara: “¡Libertad para Rubén González!”.

Un nuevo escenario en la Asamblea Nacional y la huelga de hambre de los estudiantes expuso ante el país el caso del líder ferrominero. Eso ayudó. También influyó que la Unión Nacional de Trabajadores (Unete) lograra consensuar lo que desde hace meses venían trabajando: que el encarcelamiento de González era un golpe “inadmisible” para el movimiento sindical venezolano.

¿Conflicto casero?
En los meses precedentes, sindicatos, dirigentes y algunos líderes emprendían una lucha de manera aislada. El caso del secretario general comenzaba a ocupar el debate del propio Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) pero tímidamente; intentaban simplificar el caso a una simple rencilla dentro del partido que sólo sería resuelto por una mano mágica apiadada.

Con el incremento de las confrontaciones dentro del buró oficial las comparaciones surgieron y un sector de la militancia del PSUV en Guayana -distanciada del gobernador Francisco Rangel Gómez- asumió la denuncia por la “injusticia” cometida contra el compañero de partido Rubén González.

La guinda
Como se intentaba relegar el caso -exclusiva y únicamente- a los “trapos internos” del partido de Gobierno, muchos esperaban que su liberación se produjera cuando González dejara de incomodar al sector más acomodado dentro del buró.

La sentencia de siete años, seis meses y 22 días terminó de convulsionar a la dirigencia en su conjunto, sin miramientos. Nadie se lo esperaba así, excepto quienes -según Rubén González- lo mantenían preso con llamadas telefónicas.

Consenso general
Lo que sigue es la liberación a medias del secretario general de Sintraferrominera. La convergencia de sectores que jamás habían caminado juntos, el reencuentro de dirigentes alejados por la causa partidista y el repudio general de los sectores políticos de base, sin duda, obligaron al alto Gobierno a revertir la medida.

La amenaza era y -continúa siendo- descomunal. La concurrencia de la dirigencia sindical venezolana bajo consignas coincidentes puede destruir lo que al Ejecutivo le ha costado 10 años: dividir a la clase trabajadora.

El régimen de presentación impuesto no ha dejado satisfecho a nadie. La dirigencia exige y continuará vociferando libertad plena para González y los otros 150 dirigentes de todo el país.

El líder ferrominero no se quedará callado: la reconciliación nacional -ha dicho- comienza ahora.




Momento en que la nieta y familiares se encuentran con Rubén González llegando al portón 1 de Ferrominera Orinoco

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