Wednesday, October 04, 2006

Ahora tienes esa fiebre en las costillas de llamarlo todo piedad, como cuando te involucras desde adentro y sé y sabemos que nos hacemos el favor ambos. Desde hace tiempo también me da por llamarlo todo libertad y por aprisionarme los pies con sandalias como dice Lesly. Sé que por afuera pero más por adentro que descalza y sin voz dejaría mucho y más. Entonces pasa lo que le pasa a los que se temen a sí mismos: reglas perfectas, estándares oxidados, impuntualidad sin querer y muchas disculpas. Cuando en realidad es más fácil mandar todo al carajo. Por allí dicen que es más fácil con ojos nocturnos, mas sé que esto no se trata de la dureza de la vida ni de la combustión de la nicotina en páginas de Kaffa. En realidad creo, y creo muchísimas cosas, que estos son los delirios – no los de Ramón – que hacen llama en las horas en los minutos y que entregan mucho más que recuerdos perfectos.

Pero ahora tienes ese malestar de hacerme parecer inestable e infeliz cuando me quemo y hago señales de humo haciéndote saber que estoy descaradamente bien. Hace poco es más fácil nombrar las cosas por su nombre aun cuando lo último que permanezca en la lengua seas tú. Y sí, últimamente asumo la política en el país con el discurso de la corrupción de querer con los pies.

2 comments:

  1. jochen van agathos8:02 AM

    tus palabras son bellas,como tantas otras cosas,sonríe,cuando sonreimos somos algo especial,:).un abrazo.

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  2. Anonymous11:00 AM

    me gusta mucho como escribes, eso ya te lo he dicho, en verdad disfruto muchisimo con tus textos... vienen desde adentro y con fuerza.
    Podrìa invitarte Sushi y Sake una tarde?

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