Sunday, October 08, 2006

Recuerdo que la vida era distinta cuando e incluso más feliz cuando el norte estaba allá arribota sin costados, entonces me topé con las realidades del sur que se desvanecían a mis lados, que la ciudad se agigantaba entre sus entrañas sin agua, entre ríos y muertos de sed. Todo se complicó. Había que apostar por algo, te das cuenta que si apuestas a la gente es por completo, sin dobleces, sin titubeos y con absoluta fe. El norte cambia, y creces con la ciudad que no para de sangrar por las venas que no alcanzan. Que todos quieren latir y que ya no alcanzan los pormenores para tanta necesidad, se complica la vida entre mutaciones de problemas que no se definen en libros de planificación organizacional. Te toca crecer con la fe en las manos, te toca decidirte la vida con tacones o sin ellos.

3 comments:

  1. jochen van agathos10:26 AM

    descalzo o con tacones siempre te la juegas,la gente pasa de los extremos,y es lo mejor,pero la sangre impone su ley,es malo no dominar las emociones y es peligroso hacerlo,pero en cualquier caso no se puede ser un cadaver,al menos no yo,apostar resulta atractivo,aunque se pierda hasta las células de la piel,y cuando te la juegas que mejor que hacerlo a doble o nada?

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  2. te das cuenta que si apuestas a la gente es por completo, sin dobleces, sin titubeos y con absoluta fe.

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  3. totalmente entaconada, apuesto.si existe la fe, todavía existe el futuro.

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