Monday, March 12, 2007

Cuando sueño...


Estas fija, con los ojos hacia dentro en un éxtasis de ajeno, de muy ajena a la vida, ametrallando una imagen, soltando alguna mueca, sospechando de la nuera, de la nieta, de las nietas de nadie. Nadie sin rostro, de la ajena. Entonces tus ojos son un compás con un vértice disimulado en pocas sentencias, en otra mueca que lanzas, ¡zaz! Y todos te felicitan. Felicitan a la abuela que gira gira las pupilas, concentrada por dentro, en un paraíso pequeño de flores azules, rojas, fucsia y naranja. Entonces tienes hectáreas de jardín que riegas cuando amanece y no te molesta reír…te ríes mucho por dentro. Eres feliz en el jardín, el brillante de los colores combinan con tu blusa despampanante y exagerada. - Clavelito, mi clavelín – me dices, lo dices muy bajito debajo de la mata de níspero, rezamos el padre nuestro y el ángel de la guarda. Rezarlo contigo es protegerse dos veces. Pero luego vuelves, y estás allí, sentada saboreando el aire, fija hacia dentro, hacia el jardín. Entonces de tus ojos emana un riachuelo en extinción, como si de la escasez quedara un hilo de suplicio que pretendiera apagar la llama de la pequeña vela.

2 comments:

  1. Hermoso texto, Clavel.

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  2. Verdad. Es bello, es que escribes muy bien
    Del soñar y el despertar.... para qué te cuento
    Yo vivo en los dos con la misma intensidad, a veces el riachuelo está en el cueño, otras al despertar, al final en contraste siempre algo se extingue.
    No sé si puedo dejar otro mensaje pero la foto de arriba es maravillosa, no sé qué son, parecen riqui-riquis de carnaval

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