Friday, April 27, 2007

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Quieres desaparecer, disminuirte en la escena y ser aire. Aire para tomar, aire para respirar, ser el vacío de la copa, la palabra impronunciable. Ser completamente necesaria y evitarte en cada pisada. En los huesos fríos, en el temor a la artritis, en el complejo de Electra, en los minutos baldíos con su razón sanguinaria dictándote cosas. ¿Te gusta el café?, a veces, cuando les toca ser bobos en un hombro, como si en último escalón rodaras para no luchar. No aceptas el destino porque no existe. Existe cuando prefieres no decir nada, cuando quieres rellenar coherentemente un espacio y dejar de sentir los tres puñales de la moral en el talón de Aquiles, entonces, allí existe. Que poco esfuerzo para ser feliz, el mínimo para no serlo. Y te toca ser Martín en aquel banco, aferrada a la espera, al reflejo de las luces y a las risas satánicas de los niños ironizando el momento. Eres el recuerdo aproximado al adiós, a la dualidad del olvido, y quien sabe, cuantas cosas más alusivas al vacío. El cuento no es un acabado, es un recuento de mirarse sin besar, de acampar al lado sin deseo, de querer cambiarse para hacerse comprensibles al plan ideal. No hay plan en el saldo, la transición anual sirve como bastón para no aceptar que eres una gomaespuma en un colchón viejo.

3 comments:

  1. Very interesting blog. Kisses

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  2. Eres el recuerdo aproximado al adiós, a la dualidad del olvido, y quien sabe, cuantas cosas más alusivas al vacío. El cuento no es un acabado, es un recuento de mirarse sin besar, de acampar al lado sin deseo, de querer cambiarse para hacerse comprensibles (.)

    que buenas líneas.
    un saludo desde acá.

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  3. Uy! es como no querer recordar y buscar echarle tierra a lo que pasó. Me fascina como escribes. Lo haces con mucha delicadeza y pericia.

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