No me parece que la luciérnaga extraiga mayor suficiencia del hecho incontrovertible de que es una de las maravillas más fenomenales de este circo, y sin embargo basta suponerle una conciencia para comprender que cada vez que se le encandila la barriguita, el bicho debe sentirse como una cosquilla de privilegio
Capítulo 1, Rayuela

Comments

  1. voy por unas cosquillas.

    ReplyDelete
  2. Ai.. me hiciste recordar como me gustaba de pequeña quedarme embobada mirando las lúciernagas. algun día tendré que dibujarlo.

    ReplyDelete

Post a Comment

Popular Posts