Thursday, June 07, 2007

45º

Tengo la gracia de la vida en un ángulo de 45 grados. Las semblanzas a toda prisa y una mirada veloz al pasado (por si caso y a veces). Todo será una línea nueva con sus indiferencias, sus trenzas sueltas y las particularidades de la partida, el frío en el estómago, las mariposas “que no se sabe donde mueren”. La victoria de la ficción- libertad como una figura abstracta, más abstracta de lo normal en los menoscabos de la costumbre, la costumbre que acaba, que agota, que en fin… es una mezcla de los conceptos en el tamiz: libertad, guión, democracia, soledad, negación, futuro, responsabilidad, desafuero, pasado, pluralidad, amor. En este tonto pedal, las analogías al amor y al desamor son una terapia que no triunfa, el tendón halado es una autoflagelación. Me gusta lo repleto del tiempo, la exageración de funciones, el no tiempo para el sí tiempo, las caminatas hasta la noche, el final sin final, la ausencia de análisis para estos días porque no puedo. Que me toque después cuando recupere la flexibilidad de mis extremidades, la libertad de mis hombros y entonces será la limonada helada esperando a las cinco de la tarde. Aun quedan muchos hilos por cortarse, y francamente, me siento orgullosa de haber soltado algunos cinco en los días que van, y seguir naufragando sin tormenta hacia los hastíos de la vida. No llegará cuando en mi espacio haya recuperado las cinco letras, las imparcialidades, la libertad de los ojos fríos ante una situación que se vomita en palabras, una llave que sigue derramando el mismo cuento en una exageración por comprender en segundos. El punto: hacia dónde voy sin sopesarme en su verbo, acciones que pretenden ser un consuelo para esta siembra con sus frutos. Pues yo prefiero el silencio. Cuando decidió no regresar yo volví forzosamente a mi centro, y desde acá se marca el punto y aparte, con títulos distintos, con historias que se sinceran sin remordimientos en el canto de consignas. El golpe en el pulmón es una catarsis para el nido. El golpe en el pulmón es el rescate del aliento, de qué sirve la mentira del orden, del centro que no es centro, porque no hay paz. No hay paz ni en los límites de este país, ni en mi redondo epicentro. Que casi todo tiene un shortcut a otras fronteras que ya no me pertenecen. Me siento como conquistador sin su bandera, a media asta, a medio amor, a medio horizonte. Con cada pisada hay una consigna, con cada marcha hay un rescate de libertad, con cada metro es una rabia menos trascendental que puedo reconocer. Cuando comprenda este puñado de palabras sin su verbo, habrá otro cuento, un ángulo de 90 grados, un lente distinto y un re-cuento de los verbos estacionados en la banca.

1 comment:

  1. los perros ladran por que caminamos, le dejo el quijote a sancho panza

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