Wednesday, September 19, 2007

A los borregos


A los borregos

Entre estos límites: los recovecos de la honestidad, las marramusias y el desconsuelo, sabemos que tenemos los puestos de estos asientos bastante anchos como para sentarnos a comer y burlarnos de los que son felices con un poco de esto. Comerme las uñas, arrancarme las horquetillas, desafiar los aeroplanos de nuestras mentes y colocarlo todo sobre la mesa sin temor a perderlo todo, porque casi casi toleramos aceptar que somos borregos o porque la historia es el universal de los cliché para dos naciones tan equidistantes.

Que caminamos por los mismos senderos, que dejamos las mismas cosas, que andamos con el mismo interrogante sobre la cabeza haciendo abanico de nuestras manos, y aun así cuesta reconocer los pocos pasos que quedan, retroceder de la cuenta de 10, aproximarse al final y reconocerlo. Tantas cuentas pendientes sobresaturan los finales, es más sano corregirse poco a poco hasta fustigar el sinsabor, y encontrarse limado para perder por perder y no darse cuenta, confiar o encontrarnos después de dejar tantos cuerpos.

Las calles de Unare tienen la misma particularidad, que nunca es tarde para correr los puestos y colocarse a vender en algún nuevo huequito; o los borregos que reconocen que dejar la vida pasar es hacer sabia a la llama que se apaga distinto.

2 comments:

  1. Casi todo es posible,sobre todo cuando se confía en ello.Es cierto,cuesta,se hace difícil,tal vez por ello será también más valioso cuando llegue,a veces vale la pena el esfuerzo,la espera,el peligro,el riesgo, cuando finalmente se llega al lugar que deseamos la felicidad embarga,y el camino realizado nos ha valido para enriquecernos.

    La fortuna sonrie a los valientes , como dices dejar la vida pasar casi siempre es una opción de borregos.Se hace más necesario que nunca recuperar la costumbre de encontrarse de forma casual,por un golpe del destino en el que el destino no es quién tiene la última palabra.Después están las ocasiones en que no queda más remedio que la soledad,en una playa,en un café,en una biblioteca ante un libro o un papel,en un cine de madrugada,actos valiosos,enfrentar la vida cada día es un acto valiente.

    Sonreir bien vale su precio.Es posible que el incendio de la llama también lo valga,puede ser que prenda la vela que ilumine el camino que más deseamos recorrer,aunque desconozcamos a donde lleva y aunque vayamos por él cerca y lejos,lejos y cerca de lo que anhelamos.

    Unas lineas de rayuela dicen:

    Y si nos mordemos el dolor es dulce,y si nos ahogamos en un breve y terrible absorver simultáneo del aliento,esa instantánea muerte es bella.Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura,y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

    Pequeña y maravillosa mujer,siempre,siempre te hecho de menos,un abrazo.Te quiere,

    Jochen.

    ReplyDelete
  2. sabia decisión: enmendar el camino, un metro a la vez.
    no es fácil hacerlo, pero decidirlo es algo...
    si tienes éxito me das la receta, porque a yo siempre pierdo la línea cuando llego a la mitad.
    qué bueno este jardin imperfecto de papel que andas construyendo...
    un abrazo!

    ReplyDelete