Sunday, May 11, 2008

Cuentas

Leer tus cartas dice más que el auxilio que reproduces. Yo he contado muchas veces los dedos de los pies, arranqué las uñas de mis dedos y sigo teniendo la desesperación de la sombra que se disminuye en el tragaluz. Ya sé que no hay que reproducir los estados con los que intentas responder, que ese espacio espeso es un sinfín de brindis brincando en el futuro. Cuando no hay más chance acudo a la misma puerta sin cerradura, la esclavitud de un vicio, el mismo basto amarrado con la cinta naranja, el que carcomió estos meses y es el que espera en luna llena los vientres repletos. Sientes, yo también siento. Estás yo también estoy, estoy queriendo encontrar la salida, la liberación del conjuro, las muletas de la ausencia, la escalera que sobresale sobre este estanque, explicar que este equilibrio de metáforas es una cortina vieja en un cuarto vacío, donde la luz no penetra y donde hemos agujereado la vida a nuestro conveniencia. Estoy exponiendo los motivos para que esperes que la vida suceda, eso dices, eso repito. Para qué suicidar nuestra esperanza si en este continuo, quizás esa sea nuestra última esperanza.

No comments:

Post a Comment