Saturday, January 05, 2008

Cuaderno


Esta noche no es la de siempre, tiene ese tinte naranja muy al oeste, propio de los fantasmas del hierro que suben al finalizar la tarde a matar pajaritos con casas en la atmósfera. No es la de siempre porque cada gota de esta noche lluviosa tiene los brazos abiertos hacia la ventana y, siempre el salvavida para no quedar llenos de ausencia resultas tú, yo: un pedazo feroz de mi útero infecundo, un camino de paz hacia Irán, un canje humanitario demasiado personal. Nos atribuimos la sordera de la ciudad, la acidez de los climax sin rostro, el conflicto de la legalidad, todo, para ser más felices con nuestras hectáreas de placer. Vacíos, como esta noche atiborrada de regetón (así lo escribo yo), deshielada en los vasos de vodka y una Cuba Libre, alargada en las piernas de enredadera y los brazos de plastilina. Las sucursales de la felicidad se perdieron en el perfil de la noche naranja, naranja…

2 comments:

  1. debe ser por la vitamina c , clavelin

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  2. La Noche naranja por lo visto esconde mucho más de lo que aparenta...

    "Saludos Monocromáticos"

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